Por mi parte, llamaría efecto poético a la capacidad que tiene el
texto de generar lecturas siempre distintas, sin agotarse jamás del todo.

El que escribe (el que pinta, el que esculpe, el que compone música) siempre sabe lo que hace y cuánto le cuesta. Sabe que debe resolver un problema. Los datos iniciales pueden ser oscuros, instintivos, obsesivos, mero deseo o recuerdo. Pero después el problema se resuelve escribiendo, interrogando la materia con que se trabaja, una materia que tiene sus propias leyes y que al mismo tiempo lleva implícito el recuerdo de la cultura que la impregna (el eco de la intertextualidad).

Miente el autor cuando dice que ha trabajado llevado por el rapto de la inspiración.

Genius is twenty per cent inspiration and eighty per cent perspiration.

Umberto Eco. Apostillas a El Nombre de la Rosa.